ZARAGOZA 26-05-12:

El pasado sábado se celebró en Zaragoza, una de las novilladas programadas para la feria de San Jorge, en la cuál hicieron el paseillo Jesús León, Miguel Cuartero y Jesús Millán, con utreros portugueses de Condesa de Sobral. En ella destacó Miguel Cuartero, que con mucha ambición, entrega y torería, solventó las dificultades, de los encastados utreros portugueses, unos en bravos y otros en mansos, pero encastados. De los otros dos espadas, nada que destacar, fueron desbordados por sus oponentes, se les notó su falta de oficio. Miguel Cuartero, aún estando poco rodado, dio una gran magnitud de torero profesional. Apostando fuerte y sin pensarlo, había que triunfar sí o sí.


La cuadrilla de Miguel Cuartero, Carlos Esteban, Roberto Bermejo, César Urdániz y su apoderado Santiago Asenjo.


Los espadas rompiendo plaza.


Miguel comenzó muy metido en la novillada, quitando al primero de la tarde. Un gran novillo de mucha calidad y noble embestida, que desafortunadamente no entendió Jesús León. Le ovacionaron en el arrastre.



Miguel le meció con mucho gusto y temple los brazos, veroniquenado y rematando con una media que mereció ovación por parte de los presentes.


El primer novillo de Miguel, marcado con el nº 27, tenía unas hechuras de ensueño, bajo y reunido, en el que teníamos muchas esperanzas todos desde el sorteo matutino.


Miguel le lanceó jugando bien los brazos por el derecho, por donde el animal era más franco.


Por el izquierdo tendía a meterse un poquito para adentro.


Buen puyazo de Diego Ochoa.


Carlos Esteban, lanceando suave y largo al novillo, para ponerlo en suerte a su compañero, al fin de ponerle los palos.


Roberto Bermejo, con su oficio y torería de siempre, los puso así de bien.


Bien por Roberto.


Brindando a su afición, va por Uds...



Comenzó Miguel, con muletazos por bajo, llevando largo al astado e intentando someter su temperamental embestida, codicioso animal.


Era una animal para no dudarle y estar muy firme, su casta le hacía tener algunos problemas, pero Miguel no se arrugó y tiró de él.


Hasta el rabo todo es toro, largo obligado.


Mandón derechazo de mano baja. Tuvo emoción.


Tremenda dimensión de toreo poderoso. Sin dudarle, había que tragar y tirar de él con firmeza y sin dejarle pensar.


Por el izquierdo, el pitón menos franco del novillo, Miguel le sacó dos tandas muy buenas, cruzándose y exponiendo con valor.


Había que dejarle la muleta en la cara y tirar de él, sin dejarle pensar. Bravo novillo y muy firme el torero.


Buena estocada la ejecutada por Miguel.


Y el animal cayó enseguida. 8 intentos de apuntillar, enfrió a la gente.


Que solo premió a Miguel con una cerrada ovación.

Su segundo novillo, un torito de astifinas defensas, salió con mucho brío, muy encastado como su hermano, pero en mansito. Animal que tenía guasa y que exigía una firmeza sin fisuras.


Serio novillo nº 3, muy en Torrestrella, su procedencia.


Miguel lo recibió con lances muy toreros.


Firmando una media de cartel. El novillo iba y venia sin entregarse. Con un comportamiento a vanto, de salida.


Apretó con fuerza al peto, pero sin entrega del que salió cantando la gallina.


Buen par de Carlos Esteban, a continuación, se produjo de desafortunada cogida grave de César Urdániz, que por respeto, no les mostraremos.


Miguel comenzó con unos toreros ayudados por alto, que el animal tomó con mucha trasmisión y brusquedad. Tenía mucho que lidiar el mansito, pero al mismo tiempo mucha importancia lo que se le hiciera.


Trinchera de buen trazo.



Derechazo sometiendo al encastado y mansito animal.


Largo muletazo, llevándolo hasta atrás.


Emocionante derechazo, lleno de trasmisión y entrega.


No permitía descuidos ni ventajas, a la mínima se lo echó a los lomos.


Y lo pisoteó, afortunadamente, solo le dio un varetazo y la paliza evidente del lance.


Sin mirarse si quiera el roto del vestido, se puso de nuevo en la cara del animal, con mucha firmeza y valor torero.


Le bajó la mucho la mano por el izquierdo, abrigándole a tragarse el muletazo, el animal tenía mucho que lidiar, pedía el carne profesional.


Al final lo metió en la canasta, gastándose por momentos al natural.


Por arriba, el novillo no quería nada, protestaba pegando cabezazos.


El novillo parecía mejor que lo que realmente era, en las manos de Miguel, su trasmisión era muy emocionante y encastado, aunque en mansito, fue de esos animales de triunfo grande.


Como vulgarmente se dice en la profesión, era a cara de perro. Miguel apostó y ganó. Una media en muy buen sitio y a triunfar.


Cortó una merecida, trabajada e importante oreja. Dio una gran dimensión de torero cuajado y grande, a pesar de su escaso bagaje.

Pero lo mejor estaba por llegar. Por lesión de Jesús León, tuvo que matar el sexto novillo. En cuarto lugar mató el que era su 2º animal y dejó para el último el de León. Otro novillo serio y astifino, algo más bareado de carnes que sus hermanos, pero que a la postre, junto con el primero, fue el mejor del encastado y variado encierro portugués.


Novillo nº 30, de astifinas astas.


Animal que desde su salida se entregó humillando y yendo muy largo. Miguel lo entendió de salida y se produjo el milagro. La conjunción entre toro y torero. Cadencioso lance por el izquierdo.


Muy relajado en el capotazo, el novillo desplazándose largo por ambos pitones.


Tras dos buenos puyazos de Diego Ochoa, el animal salió algo mermado y nos temimos los peor.


Pero nada más lejos de la realidad. Roberto Bermejo lo mimó, con lances suaves y largos, que le sirvieron de oxigeno al utrero que se vino arriba.


Brindó a Carlos Esteban, su peón, amigo y hombre de confianza.


Se fue al medio del ruedo, y el utrero se arrancó desde el burladero, con un galope alegre y enclasado. Miguel lo recibió con un pase cambiado.


Templado y acompasado pase de pecho.


El novillo pedía metros y Miguel se los dio, luciendo las cualidades del animal, a riesgo de poner al público de parte de la res. Pero además el torero le entendió su enclasada y noble embestida.


Sensacional derechazo de mano baja y poderosa. Noble y repetidora embestida del bravo novillo portugués.


Pase del desprecio. Ejecutado con mucha entrega por parte de los dos.


De nuevo, Miguel le dio distancia y al primer cite, el animal se arrancó con una brava alegría, esa de los toros bravos.


Espectacular muletazo, en el se conjugan el toreo y la bravura. Los pilares básicos de la tauromaquia.


Igualmente, le dio muchos metros por el izquierdo y el novillo no se lo pensó. Galopando con un tranco enclasado que merecía algo mejor que la muerte.


Alargando la embestida hasta el final.


Muy bien colocado siempre el torero, sacó naturales de enjundia.


De nuevo por el derecho, ejecutando perfectamente el trazo del muletazo. Y el animal a lo suyo, a embestir de verdad.


Que bonito es ver embestir a un toro así y que el torero lo vea claro y le saque todo el partido.


Gustándose por el izquierdo en el inicio de uno del desprecio.


El único pero que ponerlo a Miguel, es que alargó un poco de más la faena, queriendo exprimir al novillo, de lo a gusto que se encontraba con él, y que la espada cayó un poquito baja.


Lo que le privó de ganar algo más que la merecida oreja que cortó, que al no cortar dos en un animal, le privó de salir por la puerta grande.


Al llegar al hotel, con la satisfacción del trabajo bien hecho, Miguel empezó a notar el palizón sufrido en su 2º oponente. Así de duro y de bonito es esta profesión. Sigue así Miguel ese es el camino para triunfar y ser alguien en el toreo. Mucha suerte para el futuro.


Por: Raúl Castro